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Cuidado de la caña:
El buen cuidado de
la caña es tan sencillo como el revisar visualmente la caña.
Las cañas no tienen
partes móviles o que realicen algún trabajo, solamente
la parte que detiene el carrete y las guías del sedal en
las cañas de altamar.
Los problemas empiezan
cuando los carretes se dejan en la caña, especialmente después
del uso en agua salada. Idealmente, las cañas deben lavarse
después de cada viaje de pesca. Esto puede realizarse con
un chorro ligero desde la manguera del jardín y un disparo
de WD-40 en las guías y el asiento del carrete. Esto romperá
los depósitos de sal.
Para una caña
muy sucia, talle con un cepillo suave las áreas alrededor
de las guías, los pies de las guías y el asiento del
carrete. Para mantener el asiento del carrete en buenas condiciones,
atorníllelo de un lado y hacia el otro, y talle en las ranuras
del mismo.
Los mangos de corcho y
de esponja pueden ser limpiados y retomar su apariencia original.
Para restaurar el mango de corcho a su color original, líjelo
con papel lija fina o extrafina. El emplear un papel lija de mayor
aspereza dañará el acabado y desgastará el
corcho. Los mangos de esponja pueden ser restaurados empleando papel
lija de grano mediano - áspero.
Cuidado del carrete:
El consejo de "protegerlo
de la exposición excesiva al agua" no es tan gracioso como
parece. Muchos pescadores dejan los carretes puestos en la caña,
ya sea en los soportes o en los estuches para caña.
Mares agitados pueden
crear un contante rocío de agua que empaparan sus cañas
y carretes. Las cañas no serán dañadas por
el agua, ya sea salada o dulce, pero si lo puede hacer en los carretes.
Un buen tip para mantener su carrete en buenas condiciones de trabajo
es liberar la presión en el drag inmediatamente al terminar
de realizar su pesca.
Cuando usted revise o
limpie su carrete, retírelo de la caña. Revise la
presión en el drag, luego rocíelo con WD-40 o algún
lubricante similar. Un rocío ligero será suficiente,
tenga cuidado de no rociar el sedal, ya que esto dejara un olor
que alejara a los peces la próxima vez que salga de pesca.
Todos los carretes, sin importar del tipo de que se traten, deben
ser protegidos al aceitarlos ligeramente o engrasarlos. Tenga cuidado
de no excederse y revise las instrucciones del fabricante si tiene
dudas. Es importante también lubricar los mangos del carrete,
las guías del sedal y las partes móviles en el exterior
del carrete.
Dependiendo
del uso, el carrete debe ser limpiado y lubricado al menos una vez
al año. Si usted no puede hacerlo, deje que lo realice alguna
persona dedicada a este ramo.
Nunca
use agua a alta presión para enjuagar los carretes:
Cuando se aplica agua
a alta presión a sus carretes, empujara hacia las partes
internas (engranes, baleros) la sal, arena o cualquier basurilla
que se haya acumulado en los pequeños espacios externos del
carrete.
Un simple enjuagado con
agua de la llave y el secado con un trapo limpio harán un
buen trabajo de limpieza externa.
Recuerde el dejar su carrete
que seque al aire antes de guardarlo. Puede también rociarlo
con lustre para muebles (en spray) y limpiarlo con un trapo para
darle brillo externo y evitar la oxidación y los depósitos
de sal y/o arena.
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