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Después del viaje infructuoso del mes pasado y deseando sacarnos la espina,
y aprovechando el puente que hicimos por el 1 de Mayo nos dirigimos a La Pesca
, Tamps.
Quienes
participamos en este viaje: Dr.
Rogelio Sepúlveda Infante Dr.
Pedro N. Menchaca Flores Ing.
Antonio Narváez González Rafael
Alfredo Sepúlveda López
Viernes 27 de Abril.- De nueva cuenta,
planeamos salir después de que Rafael saliera de la Secundaria, por lo
que emprendimos camino como a las 14:30 hrs. Nos dedicamos a encontrar
acomodo en el Hotel Quinta Los Ebanos, donde se encuentra nuestro buen amigo Gumaro,
el que anteriormente era el encargado real del Hotel El Contadero, en sus buenos
tiempos. Llegamos como a eso de las 22:00 hrs. Una vez que vajamos el equipaje
nos fuimos al estero a comprar camarón para la pesca de esa noche, la cual
fue realmente infructuosa, ya que se encontraba desasiado dulce el agua y no salió
nada.
Sábado 28 de Abril.-
Una vez que preparamos un buen desayuno nos fuimos a tirar un rato a la playa,
como a eso de las 11:00 hrs, en donde no salió nada, de ahí nos
fuimos otro rato a la escollera en donde también no salio nada. Ante el
exito nos fuimos a comer al buen restaurante Yenis que se encuentra en el pueblo,
enfrente de la Farmacia, ahí pudimos disfrutar de una muy sabrosa comida
a muy buen precio.
Ya de regreso en el hotel, nos dispusimos a dormir una
buena siesta, ya que regresariamos al pueblo a tratar de contratar una lancha
para salir a pescar a mar adentro el domingo y a comprar el camarón para
la pesca de esa noche.
Conseguimos lancha para el domingo para la pesca
de peto y si teníamos suerte algo de huachinango, ya que hicimos trato
para ir con rumbo de la boya amarilla, la zona que se encuentra como unos 5 kms.
al sur de la bocana del río. Compramos camarón para la pescada de
esa noche, la cual resultó infructuosa como la noche anterior. En vista
de lo anterior nos dedicamos a preparar unos buenos lonches para el día
siguiente y no sufrir hambre durante ese día.
Como traíamos
una anforita de Don Pedro nos dispusimos (solo Rogelio) a disfrutarla mientras
preparabamos la carne asada para esa noche, claro de nueva cuenta unas costillas
cargadas San Roberto, unos empalmes de frijol, costillas de puerco adobadas y
unas salchichas para asar, todo ello de con nuestro buen amigo Fernando González,
de Central de Carnes de Monterrey. Convivimos un buen rato con Joaquín
y con su hijo Gumaro, los cuales compartieron con nosotros la cena y entre broma
y broma, nos decía Joaquín que que buenos tiempos los de antes,
que ahora ya no hay pesca, que tienden muchas redes a la entrada del río,
que ojala que ahora que se haga el desarrollo del pueblo, haya buenas fuentes
de trabajo para que la gente deje pasar el pescado para el turismo, con lo cual
estamos de acuerdo.
Una vez que se retiraron Joaquín y Gumaro, nos
fuimos un rato al muelle a seguirle intentando, a pesar de que el río sigue
con mucha agua dulce. Había mucho camarón de pequeño tamaño
salte y salte, pero nada de ejemplares para captura, solo unos bagres. Nos quedamos
un rato tratando de que bajara la cena y de que se acabara el anforita, lo cual
no conseguimos y nos fuimos a dormir.
Domingo
29 de Abril.- Durante la madrugada, como a las 2:00 am, Rogelio
pagó las consecuencias de la buena cena y de los efectos de la anforita,
solo vomitó dos veces y se volvió a dormir. Ya despiertos como a
las 5:30 hrs. Rogelio se arrepiente de salir a pescar al mar, ya que todavía
sentía malestar, pero ante las buenas palabras y estímulos de Antonio,
decidió avenurarse y salir al mar, pero gran sorpresa, Antonio el que tanto
insistió, decidio quedarse en el hotel ya que al pensar en salir al mar
se sintó enfermo, pues se recordo que en las últimas salidas al
mar se ha muerto como 3 veces en cada ocasión por los efectos del mareo.
Así que nos fuimos al área del canal, con los veracruzanos, ya que
ahí habíamos contratado la lancha, nos llevó el buen Toño
y quedamos en que regresaría por nosotros como a las 15:00 hrs. Salimos
de la bocana con un mar un poco agitado, marejadita, y nos dirigimos hacia la
zona de la boya amarilla, al bajar la velocidad para que empezaramos a preparar
las cañas para pescar al troleo, Rogelio inicia el espectaculo, se vomita
y una vez enjuagada la boca, vuelve a preparar la caña de Rafael, pero
cuando nos detenemos más adelante vomita de nueva cuenta, no pierde el
animo, sigue preparando su caña e iniciamos el troleo, después de
un buen rato, Rogelio al ir recogiendo su carnada, tiene un enganche, un peto
de considerable tamaño, de acuerdo a los lancheros de unos 8 - 10 kgs.,
inicia la lucha, pero Rogelio pierde, el buen peto se le escapa en una apretada
que le dió al drag. Seguimos trolenado, hay varias robadas de carnada y
en un enganche Pedro saca un peto, en desagavio del que se le fué a Rogelio,
según él. Después de un rato de trolear y ante un mar cada
vez más agitado y teniendo a Rafael en mal estado desde el enganche de
Rogelio, nos regresamos con rumbo a la Laguna de Morales a buscar algo de refugio
y aguas más tranquilas. Al entrar al río, a la altura de la escollera
vemos la camioneta de Pedro y le pedimos a Toño que nos acompañe
a pescar a la laguna, teniendolo pronto a bordo, Rogelio pide que lo dejen con
Rafael en una de las entradas a la laguna, ya que Rafael seguía mal, ambos
se quedan en uno de los cobertizos que hay en esa parte, una vez ahí y
a la sombra se duermen como desde las 13:00 a 15:00 hrs. los que nos fuimos a
pescar al interior de la laguna nos la pasamos en blanco, nada de nada.
Cerca de las 16:00 hrs. dimos por terminada la sesión de pesca y nos fuimos
a comer al restaurante que es nuestro preferido. Una vez en el hotel, todos nos
dimos un baño, regresamos al pueblo a comprar camarón y nos pusimos
a pescar durante la noche, con los mismos resultados que las noches anteriores,
unos cuantos bagres, es lo que capturamos. Nos retiramos a dormir para el retorno
a Monterrey.
Lunes 30 de Abril.-
Este día después de desayunar nos fuimos al pueblo a comprar algo
de mariscos para llevar a Monterrey, debido al mal tiempo y las condiciones de
agua dulce en el río, no encontrabamos pescados frescos a la venta, había
mucho camarón seco y buscandole encontramos unos buenos huachinangos tamaño
órden que pensamos de inmediato en prepararlos en el disco aca en la casa.
De
regreso en el hotel, empacamos y emprendimos el viaje de regreso a Monterrey,
llegando sin ningun contratiempo, solo con el tráfico lento desde Allende
hasta Monterrey.
Nota: No
se como pero se me perdió un día, nos regresamos el Martes Primero
de Mayo.
Les presento algunas fotos de las capturas en este viaje.
Bueno,
esperemos poder tenerles otro reporte pronto, no le hace que sea esta vez del
Lago de Ciudad Deportiva o de otro sitio cercano a Monterrey. Hasta
pronto..... Sus Amigos de El
Líder Fishing Team | |