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El Pez Vela: Principe del Mar
Por: Raúl León M.

 

 

 

 

 

 

 

Introducción.

El agua azul es la morada de este longilíneo y elegante habitante que es, sin duda, el más hermoso de los que en esas aguas se desplazan. Es de colorido cuerpo con lomo purpureo y vientre plateado, cruzado por franjas verticales y hermosos puntos amarillos, pudiendo o no presentar una franja longitudinal color cobrizo. Este pez toma su nombre de su esplendoroso aleta dorsal, que por su talla, extensión y majestuosidad, cuando extendida simula una vela. Pose una poderosa aleta caudal bien ahorquillada y con dos quillas a los lados, aletas pectorales muy alargadas, aleta anal triangular y puntiaguda así como dos filamentos bajo el vientre y tras sus agallas que se extienden hasta bien pasada la mitad del cuerpo, coronando su esbelta figura con un pico o lanza en su boca, cuyo labio superior es notablemente mayor que el inferior ¡Que belleza de animal!

Dotado de un porte único, este esbelto pez denota a leguas ser un velocista de aguas abiertas y templadas del mundo.

Lleva por nombre científico el de Istiophorus platypterus y lo hay por todo el mundo, tanto en el Atlántico como en el Pacífico y existe gran discusión respecto de si la especie que habita en uno de los mares es diversa de aquella que se encuentra en el otro y la controversia se funda en que, pese a ser criaturas sin dimorfismo alguno y presentar cuerpos exactamente iguales, los velas del Pacífico son notoriamente más grandes que aquellos del Atlántico, baste decir que el récord All Tackle de la IGFA para un pez vela del Atlántico se encuentra registrado con un peso de 64 Kg mientras que su símil del Pacífico pesó 100.24 kg; dígase sin embargo que los ejemplares antes descritos son excepcionalmente grandes, pues por media los pesos son de menos de la mitad.

Para la realización del presente escrito, he procurado, contra mi costumbre, desdeñar lo más posible el conocimiento obtenido en la lectura y me he basado casi íntegramente en el conocimiento empírico y ello es debido a que creo conocer la especie suficientemente para tener más que aportar de esta forma y por ello de antemano me disculpo ante el lector por las barbaridades que pueda yo escribir así como por el hecho de que, por entero, me avocaré al pez vela del Pacífico, pues es este el que he pescado y conozco y no así su primo del otro mar.

Con cariño y admiración llamo a este pez "Príncipe del mar" pues sus características físicas y combativas le ganan el apelativo sin discusión, dejando que el título de rey se lo peleen los otros gladiadores de las moradas de Posaideon.

Son animales de un crecimiento extraordinariamente rápido, y se dice que un ejemplar de talla mediana adquiere un peso cercano a los 30 kg entre los 6 y 8 meses de edad, pudiendo esto verse modificado sensiblemente según la disponibilidad de alimento.

No se sabe a ciencia cierta la velocidad que este pez desarrolla (nadie ha visto un vela con prisa), pero su silueta denota que se trata de un ágil y veloz pez y se dice que los 110 kilómetros por hora pueden ser alcanzados con facilidad y por la forma en que pica y arranca línea del carrete cuando se le pesca con equipo liviano, no tengo empacho en asegurar que esto es así.

Por media este animal pesará entre los 25 y los 45 Kg, siendo espléndidos los ejemplares de mayor talla (cuando menos así ocurre en aguas Mexicanas, pero se muy bien que en otras aguas la media de los ejemplares se reporta como mayor) y se le encuentra en el agua azul, mar adentro, casi por regla de 2 millas en adelante, aunque la distancia depende al cien por ciento de la orografía sub acuática y de las corrientes marinas, por lo que baste insistir en la afirmación de que habitan el agua azul.

Es un animal muy esbelto y ligero y un ejemplar promedio de 25 Kg superará los 2 metros, más aun por su larga lanza y esto hace que sea las delicias del mentiroso, que por su talla y vela extendida, presumirá de que su presa pesaba mucho más de lo que en realidad pesó, a grado tal, que no tengo duda que es el pez que más crece en boca de quienes lo pescan, pero el conocedor detecta de inmediato la mentira y les explico a continuación porque. También es común que el no avezado a la pesca o pescador incidental crea haber pescado un Pez Espada y no un vela, confundido por la lanza (que no espada) que presenta este ejemplar.

El vela en su etapa de adultez temprana es gregario, se le encuentra siempre en grupos de 3 a 5 ó 7 ejemplares, pero no más, estos animales son los moradores del agua azul. Pero tan pronto el vela se hace viejo y alcanza tallas superiores deja de vivir en grupos y se torna solitario. La hembra es mucho mayor que el macho y al dejar atrás la vida en grupo también dejan las aguas que antes frecuentaban, para acercarse a la costa y habitar aguas más someras, pero desplazarse a mayor profundidad, pues cuando nadan en el agua azul tienden a buscar mucho la superficie mientras que cerca de costa andan por el fondo.

Se dice que es una especie altamente migratoria, pero tengo yo la certeza que esto es en los peces más jóvenes, pues los ejemplares de mayor talla se desplazan menos.

Las anteriores afirmaciones no las arranco de texto alguno y tal vez un sabedor del tema me contradiga, pero la experiencia mía y de mis compañeros de faenas me constata una y otra vez que el vela joven y chico está en grupos y en el agua azul, nadando cerca de la superficie, pero el vela viejo, los grandes ejemplares, por regla están cerca de la costa y nadando por el fondo, ya no en agua azul y en realidad muy pocos conozco que sepan pescar el llamado "vela de costa" que es el más grande, por lo que se torna en una captura normalmente incidental. Así es que ya saben, si alguien que fue a pescar en mar abierto se imputa un vela de, digamos, unos 50 Kg, lo más probable es que la nariz le vaya a crecer, pero no omito decir en descargo de quienes cuentan tales historias, que es afición de los capitanes de embarcaciones el aumentar sensiblemente el peso de los ejemplares cobrados, ya sea por ignorancia pura, o las más de las veces para inflar el ego del pescador novel y así también la propina que este les deje.

Su carne es de un valor culinario pobre, es roja o parda obscura, fibruda, sangrante y de sabor fuerte, pero muy usada para carne para tacos y otros platillos que no requieren de un sabor exquisito y pueden perder sus deficiencias en el condimento, pero definitivamente no es una carne que sea recomendable para el consumo y no titubeo en afirmar, pese a que he dado muerte a más velas de los que yo mismo quisiera, que lo más indicado es liberar estos magníficos peces, que valen más vivos y en realidad no hay razón para pasarlos por el garrote, salvo las que más adelante explicaré.

Quien sabe ya pescar al vela conoce que es un animal que basta encontrar para tener muy buenas oportunidades de hacerlo picar, pues conociendo sus hábitos y costumbres así como la forma de pescarlo, suele darse con enorme facilidad y ello se debe a su apetito y voracidad, que son tales que le permiten crecer al ritmo que antes hemos anotado y desplazarse con la velocidad que hemos dicho, es decir, toda vez que tiene un consumo calórico tan alto, come todo el tiempo, pero hay que conocer muy bien la forma correcta de tentar a este animal.

He de anotar si embargo, que cuando encontramos ejemplares inmóviles abollando en superficie, lo más probable es que hagamos lo que hagamos no podremos tentarlos, pues toman el sol hartos de comida y desdeñan cualquier presentación. El vela activo es el que está comiendo y en ocasiones su acción lo delata, pues son muy agresivos y activos al alimentarse.

No me cave la menor duda respecto a la forma que tiene el vela de alimentarse, primero que nada, este pez, contrario a la creencia popular, ataca normalmente de manera lateral, no totalmente horizontal, pues es claro que emergen del fondo, pero su aproximación suele ser lateral y de atrás y solo escasas ocasiones atacará de abajo, pero siempre su relampagueante ataque será a gran velocidad, golpea con su lanza a su presa como si de un bat se tratara y luego da vuelta para regresar a comer. Normalmente ataca la zona central del spread y por ello recomiendo siempre situar un exitador en esa posición, pues así atraemos más fácil su atención. Por lo general, el vela ataca la parte central del spread, un poco al frente y ello tiene por objetivo separar al cardumen y tener mejor posibilidad de atacar por una segunda ocasión en caso de fallar y por ello es conveniente que las muestras estén más o menos a iguales distancias creando un patrón de "V" para que así, si el vela falla, tenga otra muestra a la vista a la cual atacar. El vela siempre ataca el spread de adentro hacia fuera.

Contrario a lo que la gente piensa, los veas fallan muchas veces en sus ataques y suelen clavarse en una muestra distinta a aquella que atacaron en un primer momento. Entender esta forma de alimentarse es básica para poderlos pescar.

La pesca de esta criatura esta de entre mis predilectas y explico mi dicho; el pez vela, por su talla y peso así como por sus características combativas se yergue como el ideal para una buena pesca mediana, sin que jale tanto que obligue a tener un cuerpo atlético, una férrea condición física y hacer uso de equipo sofisticado, pero permitiendo tener una lucha más que digna, hermosa cual ninguna, pudiéndose usar equipo ligero o aun muy ligero y pescarlo de pie o sentado y por personas menudas. Es un pez que puede hacernos disfrutar la pesca tanto como queramos, puede hacer de la faena que sea todo un encanto, permite a cualquier pescador disfrutar lo más hermoso y esencial de está actividad sin necesidad de incurrir en los extremos.

Tratando de dar un orden a este escrito, que por la pasión que me desborda para con este pez, podría ser solo un vaciado de ideas y conceptos y abusar aun así de la tinta y de las letras, omitiré referirme más a la catalogación científica y características del animal y en su lugar hablaré de lo que nos ocupa, de su pesca; primero precisaré respecto al equipo, haciendo inevitables acotaciones para la forma de pescarlo, luego me avocaré de lleno a la pesca de este ejemplar en lo tocante al lugar y forma de encontrarlo, sus preferencias, carnadas y demás, enfatizando en la forma de provocarlo y clavarlo, para culminar con una relatoría de la forma de pelear y llevar a cabo su liberación o la forma de subirlo al bote de manera segura si tal es la circunstancia, explicando las razones que me han llevado a ello (excluyendo mi propia torpeza claro esta), todo ello salpicado con anécdotas breves que en lo posible ilustren o expliquen mi dicho, concluyendo con algunas técnicas de pesca especializadas.

Pido de antemano disculpas por las digresiones y desórdenes en la redacción, pero me son inevitables para abordar el tema y el lector pronto caerá en la cuenta del porque.

El Equipo.

Para el vela hay que hablar de todos los aparejos, pero omitiré en lo posible referirme a los engaños, pues considero que ese es más bien tema para ser abordado cuando me refiera a la pesca. Hablaré pues del carrete, la caña, la línea, el líder, los candados y otros utensilios y por último de los exitadores, tan esenciales para este tipo de pesca. Aclaro de antemano que todos los aparejos podrán variar mucho según la localidad, técnica y forma de atrapar al animal, pero haré las respectivas aclaraciones en cada caso.

El carrete.- Hablaré de la pesca al troleo pesado, medio y ligero separadamente.

Lo tradicional en este mí México, es que a donde quiera que contratemos una embarcación para la pesca del vela encontraremos que el carrete usado es uno y el mismo, el Penn Senator, en sus modelos 10/0 a 6/0, y ocasionalmente Internationals 50, pero eso nada nos dice respecto a la pesca del vela y solo habla de las preferencias de un mercado económicamente oprimido y poco desarrollado que usa su equipo para todo, pero ese equipo dista mucho de ser el mejor para lo que nos ocupa.

Para pesca pesada diré que cualquier carrete que retenga 300 yardas de 80 libras es más que suficiente y sobrado, no siendo necesario el freno de palanca ni la doble velocidad. El vela es poderoso, pero ligero para ese equipo y no podrá arrancar ni los 80 metros de esa cuerda en condiciones normales. Usar 80 y 50 libras es lo común para las embarcaciones de renta, pero aun con temor a pecar de vanidad afirmo que es todo un abuso y un exceso para cobrar al vela.

No hablaré de marcas de carretes, baste decir que cualquiera con freno de estrella sin devanador y de las características ya citadas es bueno.

Para la pesca con equipo medio, digamos que usando de 40 a 25 libras, la cosa adquiere variedad. Debo adelantar que sin duda alguna la forma más segura, eficiente y de menor impacto ambiental para cobrar al vela es hacer uso de equipo de entre el que aquí mencionaré, que permite una digna y divertida pelea del pez, pero una liberación en condiciones adecuadas y sin fatiga extrema para el pescador o el pez.

No resulta necesario en forma alguna tener un carrete de dos velocidades, y afirmo sin temor a equivocarme que un carrete de una sola velocidad de recuperación es todo lo que necesitamos. No es tampoco necesario un carrete de freno de palanca, aunque estos aventajan mucho a los de freno de estrella, pero no son necesarios.

El pescador novel puede usar un modelo con devanador, pero en definitiva no lo recomiendo, pues un gran vela puede hacer trisas estos carretes en un arranque. Digamos que modelos que retengan 300 yardas de 30 ó 40 libras deberán bastar.

Si me lo preguntan, diré que las 25 ó 30 libras son idóneas para la pesca del vela, pues permiten disfrutar cualquier ejemplar al máximo, pero cobrarlo en tiempo y con seguridad sin importar su talla, aunque conozco de un amigo excelente pescador, que ya quería pedir disculpas con un vela normal, prendido con un carrete de freno de palanca y 30 libras, que le llevó más de una hora y mucho, muchísimo sudor para poder cobrar, pero eso fue debido a que el animal venía robado, ya que en condiciones normales, lo antes relatado no ocurrirá.

Dicen en estas latitudes que "cada quien habla de la feria a la que ha ido" y por ello yo recomiendo para este tipo de pesca el empleo de los carretes Shimano TLD, principalmente el 15, así como el Calcuta 700, pero los he cobrado eficazmente con Penn Jig Master, Senators pequeños, así como con Newell, y otros carretes y mal haría en no destacar las virtudes del Abu García 7000, que hace las delicias de todo pescador para este tipo de pesca y se destaca de entre sus pares.

Se muy bien que hay quienes gustan y procuran el uso de carretes de spining grandes tales como los Spinnfisher o los Daiwa para cobrar al vela, carretes capaces de retener 250 yardas de 30 libras bastan y sobran, pero siendo honesto, no veo razón para emplear carretes de esta naturaleza en las más de las veces, ya que por lo común este pez se le pesca al troleo y en esto los carretes de bobina giratoria aventajan mucho a los de bobina fija y en aquellos casos en que hay que lanzar normalmente los lances son de muy corta distancia y no ameritan carretes de spinning.

Unas palabras respecto a la velocidad de recuperación, que poco he dicho al respecto; aun cuando el vela es sin duda alguna un velocista y uno de los animales más rápidos de entre los demás, nunca he visto la necesidad de un carrete con recuperación larga y por el contrario siempre he preferido las relaciones cortas de recuperación, digamos que un 5:0 a 1 me parece demasiado y un 3:0 a 1 lo siento adecuado. Podría especular (y lo haré) con ustedes respecto a los motivos de lo antes dicho, pero a ciencia cierta jamás he encontrado una explicación científica o sólida de ello y todo mi dicho se basa de lleno en la experiencia, que me dicta que el vela jamás se lanza a nadar hacia la embarcación y su carácter y temple lo impele a luchar todo el tiempo, jalando cuerda una y otra vez sin jamás correr por sobre la línea. Ahora bien, no omito decir que ciertamente es un gran corredor y no son pocas las veces que tendremos que cobrar a toda prisa, pues mientras nosotros vemos la línea tensa a las 12:00´, el vela brinca a las 3:00´, pero creo no equivocarme al preferir los carretes algo lentos por sobre los rápidos, pues el vela se le pesca con fuerza y no con velocidad y seguramente nos exigirá potencia antes que rapidez.

Si de equipo ligero se trata, la ventaja de los frenos de palanca se hace patente. No digo que un buen carrete "lobinero" no sea capaz de cobra un vela, solo afirmo que un carrete de freno de palanca lo aventaja con mucho. Al los velas los he cobrado desde con 80 libras hasta con 17 y tengo en planes irme hasta las 6 libras, pero dicho sea en honor a la verdad, esto dista mucho de ser pesca de bajo impacto, pues el animal, aunque se presta para este tipo de pesca por ser un peleador de aguas abiertas, no sobrevivirá a semejantes luchas y en conciencia les digo que valdría más que los pescadores pensemos más en el conservacionismo que en los logros personales.

Diré entonces que el equipo ideal para la pesca ligera del vela consta de las 350 ó 400 yardas de 20 libras montadas en un carrete de freno de palanca, pero para aquellos que no soporten la tentación de buscar algo más les diré que las 17 y aun las 15 ó12 libras bastan para cobrar un buen vela y para ello necesitamos que estén montadas en un carrete de freno de palanca que, para estos efectos, bien podemos requerir sea de dos velocidades aunque no omito mencionar que he cobrado eficientemente velas con 17 libras montadas en un Shimano Corsair 400 de freno de estrella. No hablaré de marcas, pero diré que un freno suave es indispensable tanto como una calibración perfecta y un buen conocimiento del aparejo. No es en definitiva terreno para los carretes de spinning.

Si de cañas hablamos, para la pesca pesada lo usual son los modelos de 6 pies y en costas veremos las más de las veces equipo de fibra de vidrio, pero lo mejor no será usar este equipo y deberemos preferir los modelos algo más largos.

Para la pesca mediana, una caña de grafito aventaja mucho a los demás modelos, habrá de tener anillas muy fiables, como las de óxido de aluminio, y serán adecuados los 7 pies de altura. La caña larga nos ayuda mucho para pelear un pez que casi por regla pelea en superficie y con ello encontraremos gran ventaja en este equipo, pero advierto al pescador que no son pocas las veces que un pez clavado con 25 ó 30 libras se tira a fondo, haciéndonos la vida muy difícil y llevándonos a desear haber usado una caña algo más corta para tener el poder para sacar al endemoniado del fondo.

Por los numerosos saltos que tan usuales son en la pesca del vela es que me inclino tanto por modelos de 7 pies, que permiten conservar la tensión en la línea tan bien y ayudan a un bombeo eficiente de un pez que pelea en la horizontal casi siempre, pero insisto que ese "casi" nos puede hacer sufrir bastante cuando un ejemplar opta por la vertical, e insisto en el punto porque para el cobro del vela con equipo ligero es que recomiendo la preferencia por modelos de 6 pies, que nos ayudan en estos casos.

Parece regla que, entre más bajo sea el libraje usado, más propenso será el pez a pelear a fondo y por eso para librajes bajos es que me permito insistir en el uso de cañas de 6 pies.

En cuanto a la línea, en realidad la preferencia por el monofilamento en la actualidad es absoluta, y al hablar de la pesca de un pez como el vela, que frecuenta aguas superficiales, su uso por sobre el del dacrón es total. En parte se debe a lo mucho que es de valorarse las virtudes que la elasticidad del monofilamento da en el troleo más que su baja visibilidad, pero creo yo que un buen dacrón es tan eficiente como el monofilamento y ayuda a un buen clavado.

De las super líneas de GSP poco puedo decir en realidad pues confieso su escaso uso para estos menesteres, pero prometo nutrir en lo futuro este escrito con experiencias a este respecto. La verdad es que no he usado para la pesca del vela las líneas GSP porque nunca he encontrado la necesidad o utilidad que me lleve a ellas, pues hasta hoy, el equipo convencional me ha sido bastante y suficiente.

En cuanto a los aparejos terminales, puedo asegurar que su importancia es trascendental y por ello debemos prestar particular atención en ello.

De destorcedores y candados les hablaré en primer término. No tengo elementos para considerar como indispensable el uso de destorcedores, pero dicho sea de paso, no estoy legitimado para hablar al respecto, pues siempre los he usado y no tengo la experiencia en contrario, pero los he empleado siempre unidos a candados, que considero como indispensables para la pesca del vela y ello es debido a que, como se verá más adelante, la regla en la pesca del vela es el uso de una buena sección de líder y la forma idónea de unirlo a la línea principal cuando hablamos de troleo en condiciones en las que lo más seguro es que cambiemos de engaño en numerosas ocasiones es haciendo uso de candados.

Los de doble brazo son preferidos por muchos dada su simetría y perfil bajo, pero a mí no me agradan y prefiero los de seguro. Los uso siempre en una resistencia para 80 libras o aun mayor y no se si sea en realidad tan efectivo como yo lo pienso o solo una de mis tantas ideas creadas (como en casi todo pescador), pero creo vehementemente que el cubrirlos con un pequeño pulpito plástico ayuda mucho, pues simula que nuestro engaño arrastrado más atrás sigue al pulpito para comerlo y esto es más atractivo, aunque debo confesar que me ha hecho mella un comentario reciente de un amigo sabedor del tema que me afirma que a la velocidad de troleo el pulpito da igual que el candado.

Por regla nunca usaré líder de menos de 80 libras, pues el vela tiene un cuerpo muy roñoso, su pico es altamente abrasivo y corta con facilidad las líneas y su cola parece daga al rozar la línea en una huida del pez. Lo anterior me lleva a hablar del largo del líder, que no debe ser menor al metro y medio.

Hemos de preferir, con mucho, el monofilamento como material de nuestro líder, aunque he pescado eficientemente haciendo uso del multifilamento metálico, pero creo que no es necesario, tiene una visibilidad excesiva y suele perjudicar a los ejemplares, pero sin embargo dígase que es muy socorrido en aguas locales por su enorme resistencia a la abrasión, ya que cada vela que pica, da al traste con los líderes de monofilamento. Muchos suelen usar el monofilamento metálico, también conocido como cuerda de piano, que por su resistencia a la abrasión y bajo diámetro parece ser predilecto de muchos capitanes especialistas en la pesca del vela, pero si a mi elección está, prefiero el monofilamento, pues fomenta el mejor desempeño del engaño (por su baja memoria) y es más seguro para el ayudante de cubierta en las maniobras finales además de ser más seguro, pues no se pellizca.

Dije que no hablaría aquí de señuelos, pero si de exitadores y en consecuencia procedo.

Para la pesca del vela, a reserva de abundar más adelante, el uso de exitadores es casi indispensable si se desea ser consistente y exitoso.

Inundado está el mercado de ejemplos de buenos exitadores. Los hay para marlin de mil y un formas, tamaños y colores y todos ellos suelen ser efectivos para el vela.

Los grandes exitadores, en mi experiencia, son bastante eficaces, siempre y cuando no exageremos en la talla.

Creo con firmeza que los exitadores más eficaces son aquellos que muestran muchos engaños. Los spread bars, unbrella bars y dasy chains son particularmente útiles.

Tengo una sugerencia práctica para el pescador que suele viajar mucho. No son pocas las ocasiones que la embarcación fletada no cuenta con dasy chains o spread bars y regularmente el pescador viajero no carga estos utensilios porque suelen ocupar mucho espacio, pero les brindo una alternativa eficaz, duradera, de poco costo y que pueden cargar con facilidad. Primero que nada se deben usar señuelos económicos, duraderos, resistentes, de buen nado y desempeño y que sean de lo mejor, razón por la cual recomiendo se usen señuelos duros, aunque para ser sincero, los señuelos suaves de vinilo que más adelante se muestran son los más eficaces para estas presentaciones debido a su textura natural, pero la forma de su colocación no siempre es la más sencilla y por ello hay muchos que prefieren los hard baits o señuelos duros.

Escogido el señuelo, debemos colocar al mismo un líder de monofilamento de 80 libras con una longitud de un metro atando al señuelo el líder con un nudo que se auto ahogue y por el otro extremo colocamos un candado. Eliminamos al señuelo los anzuelos y guardamos los engaños todos juntos en un estuche plástico.

Si llegado el momento necesitamos una dasy Chain solo es cosa de sacar estos señuelos de su estuche y unirlos entre si en el número deseado conectando los candados a la anilla trasera del siguiente señuelo y listo. Si requerimos un Spread bar bastará repetir la operación sobre una varilla o gancho y listo, tendremos exitadores múltiples resistentes, duraderos y listos para viajar.

Para este tipo de presentaciones es conveniente eliminar el labio superior de los señuelos tipo hard baits, porque su accionar suele generar enredos. Por tal razón, el mejor señuelo a usarse será el Cedar Plug, que tiene un nado recto y estable que permite un desarrollo excelente de la presentación de engaños. Conviene colocar para estos efectos un señuelo tipo pluma de trailer para que con su peso y arrastre estabilice aun más la presentación en su conjunto.

Estas presentaciones colectivas pueden hacerse también exitosamente usando señuelos tipo plumas como los Tuna Tango, los Tuna Clones y otros semejantes de bajo precio y excelentes prestaciones.

No obstante, usar un solo exitador múltiple bastará y debemos emplear otro modelos y tipos.

Fama tienen los llamados "pajaritos" para atraer al pez vela, y cierta es tal fama, pues usar pajaritos asegura (si en algo vale usar la palabra) poder levantar velas. No se que atracción sientan los velas por el efecto que los pajaritos hacen en superficie, pero es notable y casi místico.

En estas latitudes llaman "buya buya" a aquellos exitadores grandes tipo plumas o konaheads que cavilan mucho y salen a superficie creando grandes "ruster tails". Estos modelos arrastrados cerca de popa son de mucha utilidad.

No podría, por mucho que escribiera, resaltar las bondades del uso de cuantos exitadores nos sea posible, pero no debo omitir referir a la necesidad de traerlos todos ellos cerca de popa y no excedernos a modo de que generen enredos.

Inconcluso estaría este escrito si omitiera mencionar una experiencia singular que tuve y cuyos gratos resultados me dejaron boquiabierto. Se dice siempre que un buen exitador tiene que ser suave, para que una vez que haya provocado un ataque de un vela, este no se ahuyente con la anormal dureza de un exitador, impropia para una criatura viviente susceptible de ser comida; no obstante, hace poco en una pesca experimenté arrastrando al centro, bastante corto, un gran runner, un Yo- Zuri bonita tamaño jumbo color skip jack, que atrajo a todos y cada uno de los múltiples velas que en los 2 días de faena acudieron a nuestro llamado. Todos y cada uno de los velas que salieron al pique, se hayan o no prendido, sin excepción, primero atacaron al runner, lo prefirieron por sobre un "buya buya" y por sobre los pajaritos y aun por sobre las muestras de carnada de lisa que tenían en frente. Los velas una y otra vez atacaron en primer término al gran runner y acto seguido a los engaños y parecía en nada incomodarlos la dureza del señuelo que inclusive una ocasión sacaron por los aires fuera del agua con el tremendo impacto del ataque e inclusive, uno de los velas cobrados tenía rota la punta de su pico producto del golpeo con el runner y sin embargo eso no lo disuadió de picar.

Lo único que debo mencionar como inconveniente de usar un runner de estos como exitador, es que el pico del vela es muy roñoso y el pobre señuelo lo dejaron como santo Cristo, todo lleno de magulladuras, golpes y tallones de toda índole, pero dada su eficacia, creo que bien vale la pena usarlo y dicho sea de paso, los runners no parecen perder atractivo con los daños sufridos y por el contrario, tengo la impresión de que resultan más atractivos. Note el lector que pese a que todos los velas primeramente atacaron al runner y pese a que éste tenía menudos anzuelotes bien filosos, ninguno se prendió de ahí.

Un punto importante a tocar y es el referente al número de cañas que habremos de llevar. Hay técnicas de pesca, como el bait and switch que no requieren más que de una caña para el pescador y podemos apoyarnos para lo demás en el equipo de la embarcación fletada, pero por lo general de cualquier forma yo recomiendo llevar una buena variedad de cañas y carretes montados para toda ocasión y para poder cubrir cualquier necesidad de técnica o forma de pesca que se imponga, y hacerlo con equipo fiable y de nuestro agrado.

Hay otro implemento de pesca que, aun cuando no es menester del pescador tener y más bien lo es para la embarcación, presenta ventajas tales que se convierte casi en equipo convencional para la pesca del vela y me refiero a los tangones o out riggers.

Estos utensilios no solo nos ayudan a presentar un "spread" más amplio y mejorar nuestras distancias, sino que, si usamos técnicas de pesca como el bait and switch nos ayuda a situar con precisión y eficacia los exitadores o barras de señuelos y en los estilos de pesca convencionales proporciona un droop back (en México llamado "arriada") muy conveniente a la picada.

Un artilugio frecuentemente pasado por alto pero cuya eficacia está a prueba de toda duda y que coadyuva a provocar picadas en condiciones en las que tal vez no habría otra forma de hacerlo es el profundizador o down rigger. Los hay desde los poco frecuentes de encontrar en México modelos como el Cannon u otros que constan de un sistema de llevar un lastre bajo la superficie, con un corto mástil con polea, un porta cañas y un carrete con línea metálica por lo regular que puede ser eléctrico o mecánico, y hay otros modelos que constan de planeadores que se colocan en una caña por aparte o inclusive en la propia línea de pesca frente al señuelo y que generan el efecto de una gran paleta que al dar paso en cierto ángulo al agua, forza al engaño a penetrar en capas inferiores de agua; sea cual sea el modelo, estos aparatos son de un alto grado de utilidad.

En casos en los que en superficie no se manifiesta el agua azul pero que sabemos hay una corriente cálida por debajo (ya sea por así indicarlo un fish finder o ecosonda o por el hecho de saberlo así los lugareños), el profundizador se yergue como la única forma de acceder a las aguas productivas bajo superficie. En otras ocasiones, pese a que el agua tenga las condiciones deseadas, los velas no delatan su presencia en superficie y ello no indica que no estén ahí, solo que tal vez medran en aguas a mayor profundidad y el profundizador es la clave para sacarlos.

O cuando sencillamente se está barriendo un área en busca de este animal, el profundizador nos permite que nuestro spread no solo tenga una presentación en la horizontal sino que penetre a capas inferiores para hacer la presentación global tridimensional. Diría yo que el único caso en el que no cobra sentido usar profundizadores es cuando los peces demuestran actividad en superficie, porque entonces no tiene caso buscar lo que ya sabemos donde esta.

Agrego de paso que la forma más consistente de prender los llamados "velas de costa" es usando los profundizadores, porque como ya mencioné, estos grandes velas frecuentan el fondo de aguas más cercanas a la costa o nadan solitarios por el fondo en zonas donde los peces de menor talla y jóvenes andan por superficie.

Pero ¿a que profundidad situamos el engaño usando profundizadores?, pues les diré, que si contamos con una ecosonda que nos muestre la profundidad de una corriente submarina, la cosa está planteada por si sola y bastará con situar nuestra presentación en el borde superior pero dentro de la corriente localizada, si la ecosonda no nos dice las temperaturas, pero muestra actividad a cierta profundidad, sea de animales grandes o de peces pasto, entonces nuevamente la cuestión será de colocar las muestras en esa zona de impacto y santo remedio. Ahora bien, si no contamos con ecosonda que nos auxilie, el buen instinto del capitán de la embarcación indicará la zona y profundidad para colocar el profundizador y si no se tiene una buena idea, bastará con mandarlo a una profundidad que estimemos conveniente bajo premisas meramente subjetivas y listo, el resto se dejará a la suerte.

Aun cuando sé de quienes usan un par de profundizadores en su spread, yo gusto de solo usar uno, pues evito así posibles enredos y el problema de su recuperación ante una picada, pero no dejo de aceptar la utilidad de situar muestras a diversas profundidades.

Ya antes mencioné la utilidad de las ecosondas o fish finders. Estos aparatos, si se usan adecuadamente, reportan ventajas insuperables, pero advierto al pescador de no poner demasiada atención en la ecosonda, pues en la pesca del vela suele ser mucho más importante aquello que podemos ver en el horizonte que eso que nos diga la ecosonda.

Es más, la distracción que una ecosonda puede generar en ocasiones perjudica mucho más de lo que ayuda y por ello recomiendo que se use solo si los velas no se manifiestan en superficie, pues entonces ayudará a localizar aguas a determinadas profundidades que puedan ser productivas, pero las más de las veces vale más no fiarnos de la ecosonda y prestar más atención al horizonte, a las aves y a la superficie.

Lo anterior nos lleva a otro artilugio de gran utilidad para escudriñar las aguas y estoy hablando de los prismáticos, binoculares o catalejos, como se conocen en otras latitudes.

Son de gran utilidad los binoculares pues nos ayudan a localizar actividad superficial que delata al vela alimentándose, pero advierto al pescador de usar modelos con una amplificación moderada, modelos de 10x ó más no son recomendables, pues con el movimiento de la embarcación nos será imposible ubicar nada en el horizonte.

Otros equipamientos electrónicos como el GPS y el Ploter solo son de utilidad para quien conoce muy bien las aguas locales y las pesca con frecuencia, quien viaja en busca del vela en diversos destinos no hallará ventaja en esos aparatos y como ese es el caso del que escribe, omito abundar en el tópico.

Para quienes pescan con papalote o cometa, existe equipo especializado, desde las cañas muy cortas con anilla superior de maroma, línea de dacrón de 50 libras por lo general, cometas para diversas intensidad de vientos (o modelos multiusos como los de AFTCO), anillas de liberación o clips de liberación para soltar el engaño ante la picada y hasta globos y tanques de helio para elevar por los aires los cometas cuando sencillamente el viento no coopera, pero respecto a este estilo de pesca y el equipo adecuado, me acuso ignorante, ya que esa técnica solo la he presenciado como espectador y es de uso corriente en aguas del Atlántico pero no se ha extendido su uso en el Pacífico; no obstante la menciono porque se de su probada utilidad, principalmente en condiciones de mares calmos con peces muy suspicaces que no permiten aproximación alguna con la embarcación.

No quisiera pasar por alto hacer mención a los anzuelos, pero toda vez que ese tema será abordado con mayor abundancia al hablar de las técnicas de pesca y de los engaños, baste por ahora decir que los más usados son los anzuelos de pata larga en forma de "J" del tipo O´Shagnnesy, pero a últimas fechas se han visto fuertemente desplazados por el uso de anzuelos circulares, que han demostrado tremenda eficacia y evitan el embuche de la presa, permitiendo una liberación en mejores condiciones.

En lo tocante a las medidas de los anzuelos, estas varían mucho según la marca y modelo de anzuelo así como de las preferencias locales, así es que lo que diga al respecto solo habrá de tomarse como mera referencia. Por lo que hace a los anzuelos tipo "J", ya dije que el modelo más socorrido es el O´Shagnessy, aunque el Sea Demon (o Sea Mate) es bastante usado. Diré que los modelos de pata larga son mucho más estables para el troleo y deben ser preferidos.

Veo con frecuencia que la práctica muestra la preferencia por el uso de modelos grandes, 8/0 a 10/0 e inclusive 12/0 son los más usados, pero en opinión del que escribe, es innecesario el uso de estos grandes modelos que lastiman mucho a la pieza y que dificultan un buen clavado, máxime si usamos equipo mediano o ligero y he encontrado que un buen modelo forjado 6/0 es más que suficiente, pero reitero, a condición de ser forjado, ya que este poderoso pez puede desdoblar un modelo de alambre redondo.

En cuanto a los anzuelos circulares, los modelos apropiados son los 10/0 a 12/0 y esto es motivado en el hecho de que su forma requiere de una abertura suficiente para encontrar alojamiento en el borde de la boca del pez. Los anzuelos dobles y triples definitivamente no tienen cabida.

No dejo de anotar que para la pesca ligera del vela, pueden usarse inclusive modelos 4/0 a condición de que sean muy finos y resistentes y modelos para carnada viva como el Owner Offshore, los Gorila, los Gamakatsu Live bait y otros semejantes son los mejores si se usará carnada viva, que es la regla cuando se pesca con cometa.

Para el cobro de las piezas a las que se dará muerte, no es necesario el gancho, pues cuando hablemos del cobro e izada de las piezas veremos que la propia lanza del pez es todo lo que requerimos, pero por eso mismo, unos buenos guantes de tela gruesa son indispensables para manejar el roñoso pico de este animal así como un buen garrote para despachar al pez. El garrote habrá de ser pesado y corto y de preferencia con una buena correa de mano para evitar perderlo. Estaría incompleto este escrito si no hubiera hecho mención a las herramientas adecuadas para la izada del vela, pero debo insistir que debemos procurar no dar muerte a estos magníficos ejemplares en lo posible.

Los que gustan del marcaje usan mástiles especiales para estos efectos que son producidos por casas especializadas como AFTCO y otras, pero siendo honesto, este equipo especializado es normalmente proveído por la embarcación y el pescador viajero no andará cargando con ese equipo.

Pido se me excuse por las omisiones, pero creo ya haber abordado el equipo principal con que debemos contar para una exitosa pesca del vela y paso ahora a hablar de la pesca del vela.

La Pesca del Vela.

Toca ahora referirnos a las técnicas para el cobro de este magnificente ejemplar.

Las técnicas principales son el troleo y la pesca con papalote a bote muerto o a la deriva y dado mi desconocimiento de la segunda de las enunciadas, me avocaré de lleno al troleo. Mi ignorancia me empuja a ser por completo omiso de la pesca con equipo de mosca.

Respecto al troleo, lo hay de diversas técnicas, siendo la más eficiente el bait & switch y la más usada el arrastre, por lo que primero abordaré esta técnica, pero antes es menester de este trabajo hablar de los engaños, muestras y señuelos que habremos de emplear para tentar este magnifico animal.

Engaños, muestras y señuelos para el pez vela.

Los artificiales no son de uso corriente, no digo que no se pueda pescar pez vela con artificiales, solo que, dada la forma de picar del vela, al golpear el señuelo y luego regresar a tomarlo, cualquier textura dura lo hará desistir y la ausencia de sabor tiende a desmotivar al pez para engullir. No obstante, si habremos de usar artificiales, estos tendrán que ser plumas, de preferencia con cabeza suave y la experiencia me dice que los modelos blanco con rojo, azul con blanco, blanco y morado son los de mejores resultados. Pueden ser bullets, chungers o jets que son los de mejores resultados ya que demasiada oscilación del engaño suele no ser conveniente más que para exitadores.

Es menester mío decirles que los artificiales son inmejorables para incitar al vela y provocar su ataque, pero para concretar ya la picada, suelen no ser lo mejor por las razones antes expuestas.

De entre los señuelos que mejores resultados me han dado destacan los Islanders tipo bullet en combinaciones de morado con rojo, azul con rosa y negro con blanco entre otros, pero hay muchos señuelos muy buenos como son los Sea tal, los de las marcas Mold Craft, Alien lures y C & H, entre otros y he de decir que para el troleo ligero con artificiales nada parece superar a los Doornobs, que por su cabeza con un diseño adelgazado en el centro, son ideales para librajes bajos ya que generan poca tracción.

De cualquier forma agrego que, la cuestión del color parece tomar más importancia para los pescadores que para los velas.

Hay otro artificial altamente efectivo y son los vinilos que imitan al ballyhoo, a la lisa y a otros pececillos semejantes. Les muestro algunos de esos eficientes artificiales:

De arriba hacia abajo, de izquierda a derecha tenemos al Calcuta Bullyhoo, Mold Craft Macerel, Offshoreangler XPS Boss Squid, Manns cigar minnow, Manns jellyhoo, Manns Ultimate hoo, Mold Craft Tuff hoo, Manss Mannhaden, Yo Zuri Fly Fish.

Estos artificiales se usan al igual que si de carnada muerta se tratara, solo que debemos procurar una arriada más breve.

Ahora bien, aun cuando los artificiales antes presentados y algunos otros son capaces de conseguir picadas, en realidad el problema es, como ya lo anoté con antelación, que los velas con frecuencia desprecian las muestras tras haberlas embestido y ello es por su falta de sabor natural ya que la textura es asombrosamente igualada por el vinilo.

Otro señuelo artificial que llega a conseguir picadas es el offshore racer, que es una muestra que se fabrica con un señuelo tipo pluma con cabeza bullet, de preferencia suave, al cual se le coloca de trailer bajo los faldones del material de arrastre del señuelo y sobresaliendo de este, una tira artificial de vinilo que simula una tira de carne, este señuelo preparado es en verdad muy bueno para cuando sencillamente no se puede disponer de la carnada idónea.

Para pescar el vela, conviene más no usar muestras demasiado grandes, digamos que 10 pulgadas suele ser una talla estándar y una muestra mayor servirá como exitador más que como señuelo. Como ya lo mencione con antelación, el vela en realidad falla muy a menudo en sus ataque, por lo que, si hemos de usar señuelos, debemos preferir modelos que no cavilen demasiado ya que de lo contrario el vela fallará en su ataque, digamos que los konaheads, plungers y pushers cavilan demasiado y por ello los bullets y chungers son las mejores opciones. Otro punto más a considerar es que, dada su enorme tendencia a fallar, reducir la velocidad de roleo suele traer excelentes resultados, pues ayudamos a que el vela falle menos.

Este escrito estaría incompleto si no aludiera a la pesca del pez vela con un artificial llamado "la greñuda", cuya eficacia sorprenderá al que pruebe esta técnica. Para usar la greñuda, no se necesita anzuelo alguno y el pez jamás será clavado, no se le lastimará en lo absoluto y es casi seguro que al primer embate quede bien atrapado.

La greñuda consiste en colocar a un señuelo tipo pluma, dentro del faldón y sobresaliendo notablemente de este digamos, otro tanto de la propia longitud del señuelo, un pedazo de cuerda de nylon tejido de un diámetro de unos 2 centímetros. Esta cuerda las deshilachamos por completo y la deshebramos con un peine y con las manos hasta que quede des tejida por completo y colgando como un faldón cuyas greñas estén separadas unas de otras. NO SE COLOCA ANZUELO ALGUNO.

Ocurre que al arrastrar este artificial atractivo por su color y nado, el vela lo ataca como hemos explicado, golpeando con su lanza el señuelo y con ello queda automáticamente atrapado, pues las greñas de nylon se enredan en su roñoso pico y lo aprisionan. Entre más se sacuda el vela, más greñas lo agarrarán y aprisionarán y entre más se jale el pez, más se apretarán las fibras. Este método es muy seguro, pues es mucho más común que el vela escupa un anzuelo (sea circular o tipo "J") a que se suelte del enmarañado de greñas y no necesitamos dar arriada a la muestra ante el pique, basta que el vela ataque y solo se atrapa y para liberar al pez totalmente sin daño solo hacemos la greñuda hacia atrás y como por arte de magia las greñas se soltarán, ahora bien, en caso de estar demasiado enredadas, solo cortamos las greñas lo más pegadas posibles al pico y listo, sale un pez libre sin un razguño.

Esta técnica la aprendí en Mazatlán, de la famosa flota Faro, y quiero decirles que no solo pesque varios velas, sino que mi padre (que dicho sea de paso es pequeño y delgado, de unos 56 kg y 1.65 de estatura) cobró con línea de 50 libras un marlin azul de 102 Kg usando precisamente la greñuda.

Se disputa mucho el origen de esta técnica, por un lado hay quienes aseguran que este fue un invento surgido en Hawai, en la isla de Kona, donde se dice que el capitán George Parker la inventó para cobrar marlin y hasta obtuvo una patente por 17 años en los Estados Unidos, no obstante, he escuchado la afirmación y ahora corroboro de que la técnica no es de Hawai sino que es puramente Mexicana, nacida en Acapulco y perfeccionada en Mazatlán y no surgió de la genialidad de la mente como lo insinúa la teoría de la invención dela greñuda en Hawai, sino que surge, con mucha más lógica, de una necesidad simple y sencilla, la falta de anzuelos. Verán, en México durante muchos años hubo una política de izquierda bastante restrictiva a las importaciones y altamente proteccionista y por tal motivo, conseguir anzuelos fue verdaderamente difícil, pues no había fabricas nacionales (La Barracuda era la excepción, pero no cubría el mercado local y había insuficiencia) y conseguir anzuelos se limitaba a aquellos que se le pudieran comprar a los entonces escasos yates que venían de San Diego y cargaban algunos cuantos que eran además muy caros, así es que fue la necesidad la que forzó a los lugareños a encontrar alternativas, surgiendo así la greñuda que, como es lógico, fue un invento no patentado y cuyo autor se desconoce, por lo que alguien que aprendió la técnica en México después la aplico en Hawai y la patentó como propia. Debo decirles que el material de arrastre en sus orígenes era la fibra con la que se hacen las sillas en Acapulco, y esas sillas no las había en Hawai así es que de ahí si es de donde surge la mucho más eficaz idea de usar Nylon en lugar de ese viejo material para sillas así es que ahí yace tal vez la explicación a todo este enredo.

Este método solo sirve para pescar peces de lanza (bill fish) de tallas moderadas, pues un gigantón revienta todo y punto, la técnica no lastima en lo absoluto al pez, pero no piensen que les estoy diciendo la panacea, pues este método tiene sus serios inconvenientes: Primero que nada no es aceptado por la IGFA y las piezas cobradas con la greñuda no tienen valor para tales efectos, por otro lado, ningún torneo permite el uso de la greñuda y estoy seguro que el lector se preguntará ¿por qué la IGFA y los torneos no permiten este método si ya se dijo que no lastima al pez en lo absoluto y permite su liberación en excelentes condiciones? y la respuesta es que la greñuda deshabilita sensiblemente las habilidades combativas del pez. No se a ciencia cierta porque, supongo yo que porque el pez, al no sentirse lastimado, pasado el pánico inicial del sentirse atrapado, no ve su vida necesariamente peligrando y no tiene que pelear. Otros afirman que al enredarse la greñuda de la punta de su lanza crea mucha palanca contra el animal y esto lo hace que se confunda y deshabilite pronto. Lo cierto es que un pez cobrado con la greñuda suele no pelear ni sombra de lo que pelearía si hubiese sido clavado; pero sin embargo, pese a que en tal sentido siempre ha sido mi experiencia, cuando mi padre cobró aquel marlin la pelea fue tan intensa como la que más, pues el pez estuvo cercano a vaciar el carrete unas 4 ocasiones y peleo por más de una hora hasta salir muerto a superficie y cobramos al animal flotando ya de lado sin vida, así es que no se confíen.

Otra razón por la cual se descalifica el uso de la greñuda es debido a que el pez no pica jamás y no hay que tener ninguna habilidad para "enganchar" al pez, pues él solo hace todo el trabajo.

Una causa más que ha desalentado mucho el uso de la greñuda es que si el pez escapa reventando la línea, el peso del señuelo hace que la cabeza baje y al sacudirse el pez para librarse del señuelo, este se enredará de su labio inferior poco a poco y terminará por ahogar al pez o por matarlo de inanición y por eso un pez atrapado con la greñuda que revienta la línea está condenado a muerte inevitablemente y esto ha creado gran animadversión contra esta técnica por ser peligrosa para el pez (Como si la pesca no lo fuera de si). En lo personal este argumento me parece fútil.

No obstante todo lo antes dicho, si ustedes son pescadores recreativos simplemente y no buscan récords o ganar torneos sino solo divertirse, pudiendo liberar sus piezas sin daño alguno y habiendo tenido una pelea digna y divertida, usen la greñuda y les aseguro que con línea de 20 libras se van a dar la divertida de su vida con un vela promedio y pelearán arriba de los 45 minutos con el animal.

Otra forma eficiente y práctica de colocar la greñuda para pescar al vela, sobretodo en un troleo lento que es muy recomendable para sacar al vela y que resulta idóneo para el pescador que busca este animal desde su propia embarcación, consiste en emplear un señuelo articulado (jointed arreglado), el ideal para este uso dada su dureza, resistencia y extraordinario nado es el Jawbreaker de la casa Rebel.

La imagen contigua muestra la preparación del engaño que, como se dan cuenta, se basa en colocar la greñuda en lugar de la sección articulada de atrás del señuelo sin usar anzuelo alguno.

Se toma un jawbreaker articulado y se le corta la sección trasera y elimina el anzuelo frontal, luego se prepara la greñuda atándola con firmeza a una anilla o con alambre de cuerda de piano, y esa parte se une a la anilla del jawbreaker y listo. Esta técnica presenta la ventaja de la durabilidad del señuelo sumada a su extraordinaria resistencia que nos asegura que el señuelo no se romperá en los embates de la pelea y adicionalmente nos premia con la acción tan atractiva propia de este tipo de señuelos.

Para que funcione sin embargo, debo prevenirlos que es muy importante la longitud del nylon de arrastre, pues si es demasiado largo, el peso hará que el señuelo no trabaje adecuadamente y suba a superficie panza arriba, más si el material de arrastre es demasiado corto no podrá aferrar adecuadamente el pico del vela por lo que debemos asegurarnos de una longitud adecuada que será ligeramente mayor a la longitud total del señuelo como se muestra en la imagen.

Advierto al lector de no usar otro tipo de señuelos pues no están hechos con la resistencia requerida y el vela se nos escapará al romper la anilla frontal del señuelo o al destrozarlo y es por eso que el señuelo a usarse es el Jawbreaker, pues un Mirrolure o un Rapala pueden ser destruidos en la pelea.

Para el pescador que usa su propia embarcación o cuando no se sabe la forma, técnica y manejo para la preparación de carnadas o cuando aun sabiéndose no se cuenta con carnada disponible, el uso de artificiales es la forma de salvar el día, no obstante, yo prefiero siempre usar carnada fresca.

Dicho fue que lo más común es el arrastre con carnada muerta preparada. En el Atlántico se usa mucho como carnada al ballyhoo, pero en el Pacífico lo usado es la lisa.

No voy a abundar en la forma y técnicas de preparar las lisas para ser usadas como carnada, a la forma de agregarle endurecedores (brainers) para que duren más las carnadas o a la preparación y esto es debido a que existen tantas formas, técnicas y variedades que podrían ser objeto de todo un libro. Para el pescador que fleta embarcaciones, este no será un problema, pues los asistentes de cubierta son maestros de la preparación de carnadas.

La forma más popular y usada en México es la lisa de cola partida (split tail mullet) que es una preparación por virtud de la cual se destripa la lisa, acto seguido, se le fractura la columna y con un cuchillo se le practica una incisión que divide en dos al animal desde pasada la mitad de su cuerpo hacia atrás, consiguiendo dividir la cola (aleta caudal) en dos. Posteriormente, se le sitúa un anzuelo en la cavidad abdominal con la punta expuesta y la anilla saliéndole por la boca y se le cose con hilo de cáñamo para sostener en su sitio al anzuelo y sujetar la anilla a la cabeza, para lo cual se cierra la boca de la lisa y se le cose por los ojos.

Esta presentación se conserva mejor, es más atractiva y mucho más productiva si la cubrimos con una pluma tipo bullet de manera tal que cuando menos la cabeza y la mitad del cuerpo queden bajo el faldón del señuelo como se muestra en la imagen.

De esta forma conseguimos un desempeño inmejorable. Se trata en realidad de un Offshore racer con carnada.

Para dar mayor estabilidad a la lisa o en mares algo broncos, se le suele colocar un plomo en el mentón, siendo lo más común el uso de uno de oliva o de barril. Por regla, a mayor peso del plomo, mayor estabilidad del engaño, pero mayores son las probabilidades de que el vela lo suelte por sentir el plomo.

Se usan como carnadas también a las macarelas, pequeñas sierras, peces voladores, picudas, bonitos de baja talla e inclusive macabies (bone fish) y otros pececillos, pero la preferencia del vela por la lisa es notable y ello sumado a la facilidad con la que se consigue la hace la carnada predilecta.

En aguas del Atlántico se usan los Poggy, manheaden, goggle eyes y otros peces y en la zona norte de México los caballitos (blue runners) y otra variedad conocida como cocineros.

Hablaremos ahora de la forma de trolear para el vela y del momento cumbre de su pesca, la picada y la forma correcta de ejecutarla.

Técnicas de presentación de las muestras y la picada del vela.

Pasaremos ahora a hablar de la configuración de nuestro spread. Con el anglicismo "Spread" se conoce el patrón de colocación de los engaños para el arrastre, es la configuración de nuestras muestras al arrastre. Ya con anterioridad he usado el término en el escrito y es debido a que no conozco palabra equivalente en el español.

Primero que nada he de resaltar la importancia del uso de exitadores, entre más usemos, mejor. Hay inclusive expertos que dicen que 2 líneas con anzuelos bastan para una pesca eficiente y que vale más colocar el mayor número de exitadores posibles para crear conmoción y llamar la atención del vela, forzándolo a que se delate.

Por mi parte les diré que usar exitadores es muy importante, pero debemos saber usarlos. Aquellos modelos de exitadores de gran talla así como los que presentan múltiples señuelos como los dasy chains o cadenas de señuelos, spread bars o barras de señuelos u otros semejantes deberán usarse cerca de popa y colocaremos las demás muestras por detrás, procurando crear un patrón de "V", en el que el vértice puede ser descentrado, pero estará representado por los exitadores antes aludidos.

Si usamos exitadores de señuelos múltiples, conviene no tener muchas líneas en el agua pues los enredos a la hora de la verdad pueden ser frecuentes.

Si usamos exitadores de superficie como los pajaritos, estos pueden estar de unión entre la línea principal y el líder y recomiendo que por ello nos aseguremos que resistan la presión y estén reforzados para que no se rompan en la pelea haciéndonos perder la pieza.

Las distancias dependerán de las preferencias de cada pescador y de las condiciones del mar. En aguas calmas se procuran distancias moderadas mientras que en aguas movidas se da mayor distancia para estabilizar las presentaciones.

De cualquier forma, los exitadores los colocaremos cerca de popa, digamos que terminando el morro de la propela, entre la segunda y tercera olas será suficiente y el resto de los engaños irán más atrás, entre los 25 metros y los 40 metros, esto es, tras la cuarta o quinta ola y hasta el punto en el que la conmoción del motor casi se desvanece en una suave turbulencia.

Por lo general, salvo en el caso de presentaciones especializadas, los exitadores no se colocan sujetos a los tangones y son las líneas exteriores las que se sujetan a estos.

El orden en que habremos de colocar las cañas es importante, comenzaremos con las cañas exteriores y más distantes para seguir así hacia el centro hasta colocar por último los exitadores.

Se troleará en patrones de un zigzag sutil mientras se busca la presencia del vela en el horizonte, ya dijimos que una velocidad baja debe preferirse a una elevada y digamos que los 8 nudos son perfectos.

Si el vela se delata en superficie, no habremos de pasarle encima ni de atropellarlo o cortarle el camino, más bien nos le cruzaremos a lo lejos, dando vuelta a la embarcación de manera tal que las muestras le pasen por un flanco o casi por el frente, pero la embarcación no.

Hablemos ahora de la picada, cuando el vela ataca el spread, por regla lo hará dirigiéndose del centro hacia fuera como ya lo dije con anterioridad, vendrá de un costado o de atrás por lo general y como también lo mencioné, es muy probable que falle en su primer ataque y trate nuevamente.

El pez delatará su ataque normalmente en los exitadores, que veremos que son golpeados por la lanza del pez con violencia, puede ser que sencillamente se vea que su nado se altera y como el pico del vela lo azota de un lado a otro, o puede ser que en un ataque algo más espectacular salga el señuelo por el aire e inclusive me ha tocado ver como un vela brincó fuera del agua con el exitador siendo bateado repetidamente por el pico del animal. Ocurrido lo anterior, todos se deben poner de pie y dejar espacio libre en popa para los pescadores, que estarán listos, con la vista clavada en popa para determinar a que línea se dirige el vela a atacar, una vez que se vea a donde se dirige, el pescador más cercano tomará la caña en sus manos y estará listo para liberar bobina y las cañas de los tangones serán dejadas en paz.

Tan pronto el o los velas atacan, es menester del ayudante de cubierta sacar lo más rápido posible los exitadores del agua para que no estorben y para forzar al vela a atacar las muestras que tienen anzuelos. Si es preciso, el ayudante de cubierta deberá arrancar de la boca del vela los exitadores para conseguir forzarlos a atacar otra muestra y esto suele excitar y enojar tanto al vela que ayuda a que ataque cualquier cosa que tenga a la vista. Debo decirles que cuando se tiene exitadores suaves, el vela los atacará con furia una y otra vez y solo los dejará en paz cuando el ayudante de cubierta se los quite, pero si usamos exitadores duros, tras el primer ataque, el vela centrará su atención en los demás engaños y dejará por la paz el exitador. Por eso es que un gran runner es eficiente para estos efectos.

Si el vela toma una muestra que se encuentre sujeta al tangón, la línea se soltará, y entonces el pescador más cercano la habrá de tomarla en sus manos. Si se usan artificiales, la arriada o droop back será breve, de 5 segundos por lo mucho y procederemos a clavar, pero si son carnadas una buena arriada de cuando menos 10 segundos o en ocasiones más suele ser lo indicado. No se tome lo antes dicho de manera literal, el tiempo de arriada varía mucho según el tipo de mar, la agresividad de los peces y el tipo de anzuelo que se esté usando, pues por ejemplo, una arriada muy larga con anzuelo circular no tiene importancia, pero si usamos anzuelos convencionales tipo "J", una arriada muy larga provocará embuchar al animal invariablemente.

Bueno pues, continuare describiendo los momentos críticos de la picada, cuando el vela toma una muestra, el pescador libera de inmediato la bobina para evitar que el pez sienta fricción o tracción alguna, en esos momentos aun no sabemos si el vela solo golpeo la muestra o la trae ya en la boca, pero es casi seguro que solo la ha golpeado y se dará vuelta para luego tomarla y por ello el engaño debe comportarse como si se tratara en realidad de un pez golpeado y debe dejar de nadar para comenzar a "caer" para que así, cuando el vela de vuelta, tome su botín y por ello es que damos la famosa arriada tras el impacto inicial. La caña se apunta hacia abajo colocándose en la horizontal y dando tiempo a que el pez coma.

Saber cuando el pez ya comió no es cosa sencilla, a mí me ha funcionado contar en voz alta los segundos de arriada y tocar la línea con mis dedos procurando sentir el peso del pez, pero no es cosa sencilla. Ya dije que usando artificiales la arriada es breve y con carnadas preparadas con anzuelos "J" debe ser breve para evitar el embuche y es ahí donde la cosa se pone difícil.

Para asegurar, una arriada larga es lo indicado, pero el pez vendrá prendido del estómago y eso no es deseable, por otro lado, una arriada corta le sacará al pez el señuelo de la boca y lo perderemos. Los ayudantes de cubierta y capitanes de embarcaciones fletadas nos dirán a gritos que le demos más arriada, que esperemos, pues ellos quieren asegurar la captura, pero un pescador consiente que use anzuelos "J" deberá preferir confiar en sus instintos y clavar antes aun consiente que es muy probable que falle, pero eso es preferible a anzuelear al pez de sus dentros.

Si usamos anzuelos circulares, sencillamente contemos 15 segundos y listo, es seguro que no se clavará del estomago. Debo decir al lector que es precisamente por lo antes mencionado que no me gusta usar anzuelos circulares y es porque le quita la emoción y técnica en los momentos clave y eso a mi no me gusta, pues nada me encanta más que los bombazos de adrenalina que el pique produce.

Dada la arriada adecuada, si usamos anzuelos convencionales, el pescador, colocará el carrete con el freno y clavará el anzuelo levantando con un movimiento amplio, fuerte y algo rápido pero no violento de la caña, levantaremos la punta de la caña con fuerza de la horizontal a la vertical y sentiremos el peso del animal, si es claro que el pez ha sentido el aguijón y lo clavamos (cuestión que se delata con el peso del pez, con su jalón y casi siempre con su inmediato brinco fuera del agua), entonces repetiremos la operación de clavado 2 ó 3 veces más, cobrando línea cuando bajemos la punta de la caña a la horizontal. Pero si al hacer el clavado nos damos cuenta que el vela soltó la muestra, de inmediato bajamos la caña a la horizontal y liberamos la bobina para dar más arriada, pues es muy posible que al sacarle la muestra de la boca al vela, este se enoje más aun y de vuelta para volverla a tomarla.

Si usamos anzuelo circular, solo debemos levantar la caña a la vertical de manera normal sin tratar de clavar el anzuelo y habiendo colocado el freno y esperar a que el pez se clave solo y comience a arrancar línea del carrete. (¡Ven como le quita mucho sabor!)

Ahora bien, mientras lo anterior ocurre, los demás pescadores deben estar bien atentos con los ojos a lo suyo, pues es posible que si el que clava al pez falla, el vela ataque otra muestra y vendrá la oportunidad para alguien más y también es posible que aun clavando bien un pescador, surjan otros velas a atacar las muestras, pues recordemos que andan en cardúmenes de unos cuantos ejemplares y los dobletes y tripletes son comunes.

Déjenme decirles una maña, si un compañero pescador trata de clavar a un vela y falla, de inmediato demos arriada a nuestra caña pues es muy posible que el vela si ve nuestro engaño lo ataque y así le quitemos el vela a nuestro compañero pescador.

Si un pescador consigue clavar al pez deberá gritar "hookup" o "lo traigo" para que el ayudante de cubierta limpie el spread, recoja todas las demás cañas, exitadores, down rigger y demás lo antes posible, pero los demás pescadores deben permanecer a la expectativa y el capitán habrá de seguir troleando por otros metros más para ver si otro vela ataca.

Si ningún otro vela ataca o ya tenemos las manos llenas con 2 ó 3 velas clavados, entonces se procede a poner la embarcación en bote muerto y a pelear se ha dicho.

Si un pez pica en el down rigger o profundizador, se procederá igual que si hubiese picado en un tangón.

Dije en un inicio y reitero ahora que el método más eficiente de pesca es el bait and switch y lo antes explicado fue solo la técnica a usarse en un troleo normal, así es que procedo a explicar el tan eficaz bait and switch.

En el bait and switch (en lo subsecuente B & S) al trolear no se arrastran engaños ni muestras, solo se arrastran exitadores o señuelos desnudos para tratar de provocar al vela y hacer que este se delate.

Les voy a hablar de dos tipos de B & S, el tradicional que se realiza con carnadas preparadas y aquel que se lleva a cabo con artificiales que es francamente sensacional.

En el B & S tradicional, cuando el vela se delata y ataca un exitador o señuelo desnudo, el ayudante de cubierta deberá cebar al pez, esto es, obligarlo a que ataque para ir acercándolo y quitándole la muestra de la boca, esto en realidad enoja a los velas que se colocan en una actitud francamente muy agresiva, el pescador por su parte, tiene lista y en sus manos una caña con una carnada preparada con su buen anzuelo y puede proceder de cualquiera de dos formas, si no se es muy experimentado en estos artes, se coloca la muestra en el agua y se le da línea hacia atrás en la dirección en que viene atacando el vela al exitador para que, cuando esté cerca, el ayudante de cubierta saque de un jalón el exitador y el vela solo tenga en su rango de visión la carnada con anzuelo, misma que seguro atacará con furia y entonces el pescador dará una breve arriada y clavará el anzuelo.

Ahora bien, si el pescador es experimentado podrá castear al pez que ataca al exitador, cosa que deberá hacer al unísono con el momento en el que el ayudante de cubierta arranca de un tirón el exitador fuera del agua, debiendo caer el engaño con anzuelo en el punto en el que salió del agua el exitador.

El B & S es la técnica mejor y más segura debido a que permite cubrir mucha agua a buena velocidad y solo entrar en acción cuando los velas se han localizado, al quitarle repetidamente las carnadas sin anzuelo y exitadores de la boca, el vela se le provoca mucho y picará lo que sea, siendo más segura la clavada.

Ahora les hablaré del B & S con señuelos artificiales. Antes que nada debemos preparar el señuelo adecuado, pues no podemos hacer el B & S con cualquier señuelo lobinero y pretender salirnos con la nuestra. Lo primero es preparar el señuelo y sustituirle los anzuelos y ahora les explico como.

La imagen contigua muestra la forma, ideal para señuelos destinados al pez vela, consiste en atar una línea de 80 libras a la anilla intermedia con un nudo de sangre para luego pasar dicha línea por la anilla trasera a atar al final un anzuelo O´Shagunessy dejando unas 2 ó 2.5 pulgadas de línea por detrás del señuelo para que el anzuelo quede flotando como se muestra en la imagen superior.

 

Con esta modificación de señuelos, se puede practicar el B & S para pescar pez vela al casteo con equipo ligero. Cuando un pez vela ataca furioso los exitadores o carnadas sin anzuelos, el ayudante de cubierta los recupera y el pescador lanza el señuelo modificado hacia el lugar donde se encontraban siendo atacadas por el depredador, trabajando el señuelo con golpecillos laterales para simular un pez herido que huye y así es como el vela toma la muestra y tiene el anzuelo en su boca adecuadamente colocado y, para cuando se percata de la inusual dureza del señuelo y lo pretende expulsar, ya es demasiado tarde y el pescador habrá clavado el anzuelo. En esta técnica la bobina se deja abierta y se le controla con el pulgar para evitar enredos, cuando el vela ataca el señuelo, ante la menor muestra de tracción, se da línea para que el señuelo entre en la boca del pez y un par de segundos después se clava el anzuelo que quedará sujeto de la boca invariablemente.

Los señuelos a usarse habrán de ser de una talla algo grande, digamos que de 4 a 5 pulgadas siendo el Swimin Image de la Excalibur por su talla, terminado y resistencia una de las mejores opciones.

A continuación dedicaré unas palabras a la forma de pelear al vela.

La pelea del pez vela.

Es curioso anotar que, cuando se pesca el vela con librajes medios y altos lo normal será que el pez pele el horizonte y tenga numerosos y espectaculares saltos, siendo los mas frecuentes aquellos en los que solo saca medio cuerpo casi totalmente vertical y sacude la cabeza, sin embargo, cuando prendemos un vela con librajes bajos, es muy frecuente que en lugar de nadar al horizonte se tire al fondo (como si fuera un atún casi) y es en esos casos en los que dan una pelea extraordinariamente difícil y dura, pues los saltos cansan al animal y cuando pelea a fondo parece guardar todas sus fuerzas y es todo un logro arrancarlo de las profundidades.

Es menester del capitán de la embarcación tener el boto encendido para procurar en todo momento que el pez mire a popa, es decir, que siempre la popa de la embarcación apunte hacia donde el pez se encuentra jalando y ello es con el objetivo de eliminar en lo posible la indeseable "line belly" que es la curvatura de la línea dentro del agua y debemos de evitar esta curvatura porque además de perder tensión sobre la línea, tiende a provocar su ruptura, sobre todo en librajes bajos.

Si el vela salta, hay que procurar cobrar línea lo más rápido posible para evitar que se pierda la tensión de la línea.

Debemos procurar siempre tener una buena tensión de la línea y meter presión todo el tiempo pues si consentimos al vela se recuperará y la pelea será innecesariamente larga y peligrosa para el pez.

El bombeo es indispensable y más aun si empleamos equipo medio o ligero, pues el poderoso vela no nos permitirá ganar línea de otro modo.

Así pues tendremos que pelear nuestra pieza hasta cansarla y poder acercarla a la embarcación para su liberación o izada en su caso y ese será el siguiente tópico a abordar.

La izada o liberación del vela.

Debo comenzar repitiendo un concepto que he dicho y vuelo a mencionar por todo este texto, el vela tiene carne de pobre sabor y vale mucho más vivo que muerto por lo que debe haber una muy buena razón para dar muerte a estos magníficos ejemplares. No ignoro que hay veces que la tripulación del bote fletado no nos deja alternativa, pero habremos de procurar soltar los ejemplares y debemos en lo posible evitar a toda costa engancharlos de las entrañas (embucharlos) pues en ese caso no hay más que pasarlos por el garrote irremediablemente.

La taxidermia déjenme decirles no es suficiente buen pretexto para matar un vela, pues hoy en día son verdaderamente muy raros los taxidermistas que emplean al pez. En realidad hoy en día el pez que se lleva al taxidermista solo es medido y luego fileteado, pues el montaje no es real y se usan moldes para que, con fibra de vidrio se fabrique una réplica, que son muy buenas y nunca se pudren, y que bien pueden hacerse con base en fotos de un animal que soltemos (los mentirosos pueden colgar en casa un vela mucho mayor a aquel que en realidad sacaron).

Diría yo que las únicas causas suficientes para dar muerte a un vela son que nos obligue la tripulación de la embarcación fletada, que el vela venga embuchado, o que se "truene", es decir, que la pelea sea tan intensa, que el animal llegue muerto a superficie.

Para la izada y cobro del vela no se requiere del gancho, pues cuando se tiene cerca de la embarcación, el ayudante de cubierta deberá tomar el líder y en ese momento el pescador libera la bobina y se retira atrás para dar especio de maniobra al ayudante de cubierta, que aproxima al vela y con mano enguantada, con un veloz y firme movimiento sujeta al pez de la lanza y lo domina. Si se le colocará un marcaje, en este momento se clava, con la otra mano se retira el anzuelo usando pinzas y se arrastra al pez por algunos metros hasta que solo pida su libertad, momento en el cual se le suelta para que se vaya y listo pero si habremos de darle muerte, entonces tras sujetar al pez por su lanza, le pasamos al ayudante de cubierta el garrote para que lo descargue con prestanza y en repetidas ocasiones sobre la cabeza del animal para cegar su existencia y luego jalarlo del pico para subirlo abordo. Jamás se intente subir un vela vivo pues pueden ser muy peligrosos.

Hay quienes para tomar la foto suben al pez antes de liberarlo, definitivamente no recomiendo en forma alguna esa conducta, el vela es un animal muy poderoso y puede ser muy peligroso si se sube a bordo vivo, aun cuando parezca tenerse todo bajo control, puede sacar fuerzas de sabe dios donde y poner una friega a los de abordo así es que si pensamos liberar la pez, baste tomar la foto del ejemplar en el agua y listo.

Si dimos muerte al animal, conviene fotografiarlo cuanto antes, pues sus hermosos colores se pierden rápido tras la muerte y se torna en un insulso animal de color pardo oscuro. Advierto mucho al lector de tener cuidado al sujetar al pez para manipularlo, pues mucho he visto que el pescador carga al pez pegándolo a su cuerpo y ese es un grave error. El vela tiene una mucosa cutánea muy ácida y al contacto con la piel produce quemaduras molestas y dolorosas.

Si vamos a manipular al vela, cuidemos pues de no tener contacto de piel desnuda con el animal, una pegada del vela con el antebrazo al cargar al pez, con el pecho o el abdomen bastará para producir una quemada, así es que enguantemos las manos antes de sujetar al vela.

El pobre vela resulta tan predecible para quien lo conoce que pescarlo suele ser cosa de encontrarlo y por tal motivo ha sido víctima de abusos en la pesca tanto comercial como recreativa y solo su enorme capacidad reproductora y su veloz crecimiento les han permitido evadir la extinción. Vemos como con orgullo se publican capturas fantásticas de hasta 72 ejemplares en un día (Récord establecido en Costa Rica), por eso yo los invito a evitar esas conductas y procurar practicar una pesca de bajo impacto, creo que se disfruta tanto un buen vela sacado con librajes bajos que un par de ejemplares por pescador son más que suficientes y en lo posible les pido propendamos a liberar nuestras capturas.

"El príncipe de los peces" llamé al pez vela al inicio de este escrito y quienes tenemos el privilegio de pescarlo y conocerlo sabemos muy bien porque, su gracia, elegancia y belleza en ese cuerpo veloz y con tanto coraje y espíritu hacen del pez vela las delicias de todo pescador.