
Gran
número de pescadores de lobina se han convertido en expertos
en la conducta de alimentación en estos peces. En un torneo
de uno o dos días, ellos pueden establecer patrones en
que tipos de estructuras se estan manteniendo las lobinas, la
profundidad adecuada, el tipo de forraje del que se alimentan
y velocidad de los señuelos. Veamos el como algunos de
esos patrones de alimentación suceden y porque la lobina
puede ser considerada el "depredador perfecto".
Al
igual que muchos peces depredadores, la lobina tiene un hocico
grande y son muy veloces. Biólogos de Florida dicen: "Varios
órganos de los sentidos son empleados para localizar a
las presas, a pesar de que la lobina se alimenta principalmente
usando la vista. La ubicación de los ojos crea un campo
de visión más grande que el del ser humano, ya que
ellas pueden ver en todas direcciones, excepto directamente hacia
atrás y hacia abajo. La distancia a la que una lobina puede
ver depende principalmente en la claridad del agua. En condiciones
de poca iluminación, ellas deben apoyarse en otras adaptaciones
como el sentir el sonido o las vibraciones.
Por
lo tanto, en condiciones de poca iluminación, ellas deben
apoyarse en otras adaptaciones que sientan el sonido o las vibraciones.
Empleando estructuras del "oído interno" y una
sistema de línea lateral altamente desarrollado (serie
de poros sensitivos a lo largo de cada lado del pez), una lobina
puede responder a movimiento en el agua al sentir la vibración
o sonido producido por su presa. Esto es probablemente el motivo
por los que los señuelos que hacen ruido funcionan muy
bien en reservorios de agua muy turbia o verdosa en donde la claridad
es muy pobre. La lobina también puede detectar olores,
pero su uso del gusto o del olfato todavía no es entendido
claramente. Olfato y gusto son empleados muy poco para alimentarse
en comparación con los otros sentidos.
Los
hábitos de alimentación de la lobina parecen cambiar
segun aumentan de tamaño. Los peces recién eclosionados
viven primero de la clara del huevo del que han salido por unos
13 a 15 días. Pececillos un poco más grandes se
alimentan primariamente en zooplankton, organismos microscópicos
que viven suspendidos en el agua. Al crecer la lobina, los insectos
acuáticos y pequeños peces pasan a formar parte
de su dieta. Para el momento en que la lobina tiene de 2 a 4 pulgadas
de largo, se alimentan exclusivamente de peces pequeños
y crustáceos, como los langostinos o camarones de agua
dulce. Una gran mortandad a veces ocurre durante este período
debido a lo limitado de las presas del tamaño adecuado.
La
lobina adulta tiene una dieta que consiste principalmente en otros
peces, tales como sardinas, mojarras, lobinas pequeñas,
etc. Son básicamente oportunistas en su alimentación,
consumen lo que este disponible al momento. Ranas, salamandras,
lagartijas, culebras, ratones, tortugas y hasta aves entre otras
cosas se han encontrado en los estómagos de las lobinas.
A continuación
se presenta un resumen de un reporte de pesca de un biólogo
de la Florida: En un estudio reciente se determinaron diferencias
en los hábitos de alimentación de las lobinas en
lagos con áreas con vegetación contra lagos con
áreas sin vegetación en la parte central de la Florida.
Los hallazgos indican que la mojarra sol y peces similares eran
los principalmente ingeridos por la lobina en los lagos con vegetación
y los crustáceos (camarón de agua dulce y langostinos)
constituían una porción significativa de sus dietas.
En contraste, la mojarra tilapia era la especie predominantemente
ingerida por la lobina en los lagos sin vegetación, con
poca o nula ingesta de crustáceos.
La
lobina traga los organismos enteros en lugar de morderlos en trozos,
limitando el tamaño de la presa que consume. Cualquier
presa que tenga un cuerpo menor al diámetro de la boca
de la lobina puede ser consumida. La lobina capturara a su presa
en la forma que pueda, pero usualmente trata de tragar al pez
con la cabeza primero. Esto permite que las aletas dorsales del
pez que es la presa se ponga plano cuando se traga. La lobina
generalmente embosca a su alimento, en espera que la presa pase
nadando cerca. Este tipo de conducta es empleada cuando hay disponible
vegetación u otro tipo de cubierta. En agua abierta, la
lobina se convierte en perseguidor, basandose en que la forma
y cuerpo fuerte le permiten moverse muy rápido por distancias
cortas para capturar a sus presas. A pesar que las lobinas grandes
son generalmente depredadores solitarios, los más pequeños
forman cardúmenes para "acorralar" a sus presas
y hacer las capturas más fáciles.
La
alimentación en la lobina es provocada por hambre y por
reflejo. Por reflejo es cuando la lobina instintivamente atacará
algo que se introduce en su ambiente inmediato. Los pescadores
pueden disparar esta respuesta de reflejo cuando presentan un
señuelo dentro del campo de visión de la lobina.
Biólogos de pesca dicen que una lobina adulta no se alimenta
continuamente. Una vez que una comida ha sido ingerida, la lobina
quizá no se alimente por horas o días, dependiendo
del tamaño de la presa que haya comido. En general, las
lobinas grandes comen presas grandes, por lo que el lapso de tiempo
entre comida es por lo general largo. Ya que la lobina es de sangre
fría, la temperatura afecta directamente el proceso de
digestión. Entre más caliente el agua, más
rápido ocurre la digestión. La lobina prefiere temperaturas
en el rango de 65 a 85 F. La frecuencia en la alimentación
declina considerablemente cuando el agua se encuentra por fuera
de este rango. La pesca de lobina también disminuye durante
períodos de frío extremo o temperaturas muy calientes
del agua, lo cual esta probablemente relacionado al nivel de la
actividad de alimentación.
La
alimentación ocurre en cualquier momento del día
o de la noche, pero parece ser más frecuente al amanecer,
anochecer o durante días nublados. Parece que les gusta
condiciones de poca luz, mucho más que días muy
brillantes. Durante condiciones soleadas, la lobina se puede posicionar
alrededor de cubiertas, estructuras o en las sombras asociadas
con bancos, vegetación o muelles. La mayoría de
peces que sirven de forraje para la lobina, tales como la mojarra
o sardinas, desovan varias semanas o meses después que
la lobina. Estas presas recién salidas proporcionaran a
las lobinas jóvenes con una reserva abundante de alimento.
Una vez que estos peces de forraje llegan a un tamaño en
el que ya no pueden ser ingeridos por la lobina, pueden llegar
a competir con la lobina joven por alimento. En este punto, se
ha dicho, una sobre abundancia de peces de presa pueden ser en
detrimento en lugar de beneficio para las lobinas jóvenes.
Los puntos importantes que hay que resaltar de lo anterior son
los siguientes:
La
lobina se alimenta principalmente usando la vista.
En condiciones de poca luz, la lobina se apoya en otras adaptaciones
que sienten las vibraciones o el sonido.
El olfato y el gusto se usan probablemente menos para la alimentación
que los otros sentidos.
La lobina es básicamente oportunista en su alimentación,
consume lo que este más rápidamente disponible.
La alimentación de la lobina es provocada por hambre o
por reflejo.
La lobina adulta no se alimenta continuamente. Una vez que una
comida es ingerida, la lobina puede no comer de nuevo por horas
o días, dependiendo del tamaño de la presa que fue
tragada.
La lobina prefiere temperaturas en el rango de 65 a 85 F. La frecuencia
en la alimentación declina considerablemente cuando la
temperatura del agua se encuentra fuera del rango anterior.
La alimentación ocurre en cualquier momento durante el
día o la noche, pero parece ser más frecuente al
amanecer, atardecer o durante condiciones de cielo nublado.
Parece
que conocemos muy poco sobre los hábitos y preferencias
de la lobina. Pero, hasta que hablemos con alguna y hagamos las
preguntas adecuadas, seguiremos tratando todo lo posible por capturarlas