Alimentación de la lobina.
Por: Dr. Pedro N. Menchaca Flores
 
 


Gran número de pescadores de lobina se han convertido en expertos en la conducta de alimentación en estos peces. En un torneo de uno o dos días, ellos pueden establecer patrones en que tipos de estructuras se estan manteniendo las lobinas, la profundidad adecuada, el tipo de forraje del que se alimentan y velocidad de los señuelos. Veamos el como algunos de esos patrones de alimentación suceden y porque la lobina puede ser considerada el "depredador perfecto".

Al igual que muchos peces depredadores, la lobina tiene un hocico grande y son muy veloces. Biólogos de Florida dicen: "Varios órganos de los sentidos son empleados para localizar a las presas, a pesar de que la lobina se alimenta principalmente usando la vista. La ubicación de los ojos crea un campo de visión más grande que el del ser humano, ya que ellas pueden ver en todas direcciones, excepto directamente hacia atrás y hacia abajo. La distancia a la que una lobina puede ver depende principalmente en la claridad del agua. En condiciones de poca iluminación, ellas deben apoyarse en otras adaptaciones como el sentir el sonido o las vibraciones.

Por lo tanto, en condiciones de poca iluminación, ellas deben apoyarse en otras adaptaciones que sientan el sonido o las vibraciones. Empleando estructuras del "oído interno" y una sistema de línea lateral altamente desarrollado (serie de poros sensitivos a lo largo de cada lado del pez), una lobina puede responder a movimiento en el agua al sentir la vibración o sonido producido por su presa. Esto es probablemente el motivo por los que los señuelos que hacen ruido funcionan muy bien en reservorios de agua muy turbia o verdosa en donde la claridad es muy pobre. La lobina también puede detectar olores, pero su uso del gusto o del olfato todavía no es entendido claramente. Olfato y gusto son empleados muy poco para alimentarse en comparación con los otros sentidos.

Los hábitos de alimentación de la lobina parecen cambiar segun aumentan de tamaño. Los peces recién eclosionados viven primero de la clara del huevo del que han salido por unos 13 a 15 días. Pececillos un poco más grandes se alimentan primariamente en zooplankton, organismos microscópicos que viven suspendidos en el agua. Al crecer la lobina, los insectos acuáticos y pequeños peces pasan a formar parte de su dieta. Para el momento en que la lobina tiene de 2 a 4 pulgadas de largo, se alimentan exclusivamente de peces pequeños y crustáceos, como los langostinos o camarones de agua dulce. Una gran mortandad a veces ocurre durante este período debido a lo limitado de las presas del tamaño adecuado.

La lobina adulta tiene una dieta que consiste principalmente en otros peces, tales como sardinas, mojarras, lobinas pequeñas, etc. Son básicamente oportunistas en su alimentación, consumen lo que este disponible al momento. Ranas, salamandras, lagartijas, culebras, ratones, tortugas y hasta aves entre otras cosas se han encontrado en los estómagos de las lobinas.

A continuación se presenta un resumen de un reporte de pesca de un biólogo de la Florida: En un estudio reciente se determinaron diferencias en los hábitos de alimentación de las lobinas en lagos con áreas con vegetación contra lagos con áreas sin vegetación en la parte central de la Florida. Los hallazgos indican que la mojarra sol y peces similares eran los principalmente ingeridos por la lobina en los lagos con vegetación y los crustáceos (camarón de agua dulce y langostinos) constituían una porción significativa de sus dietas. En contraste, la mojarra tilapia era la especie predominantemente ingerida por la lobina en los lagos sin vegetación, con poca o nula ingesta de crustáceos.

La lobina traga los organismos enteros en lugar de morderlos en trozos, limitando el tamaño de la presa que consume. Cualquier presa que tenga un cuerpo menor al diámetro de la boca de la lobina puede ser consumida. La lobina capturara a su presa en la forma que pueda, pero usualmente trata de tragar al pez con la cabeza primero. Esto permite que las aletas dorsales del pez que es la presa se ponga plano cuando se traga. La lobina generalmente embosca a su alimento, en espera que la presa pase nadando cerca. Este tipo de conducta es empleada cuando hay disponible vegetación u otro tipo de cubierta. En agua abierta, la lobina se convierte en perseguidor, basandose en que la forma y cuerpo fuerte le permiten moverse muy rápido por distancias cortas para capturar a sus presas. A pesar que las lobinas grandes son generalmente depredadores solitarios, los más pequeños forman cardúmenes para "acorralar" a sus presas y hacer las capturas más fáciles.

La alimentación en la lobina es provocada por hambre y por reflejo. Por reflejo es cuando la lobina instintivamente atacará algo que se introduce en su ambiente inmediato. Los pescadores pueden disparar esta respuesta de reflejo cuando presentan un señuelo dentro del campo de visión de la lobina. Biólogos de pesca dicen que una lobina adulta no se alimenta continuamente. Una vez que una comida ha sido ingerida, la lobina quizá no se alimente por horas o días, dependiendo del tamaño de la presa que haya comido. En general, las lobinas grandes comen presas grandes, por lo que el lapso de tiempo entre comida es por lo general largo. Ya que la lobina es de sangre fría, la temperatura afecta directamente el proceso de digestión. Entre más caliente el agua, más rápido ocurre la digestión. La lobina prefiere temperaturas en el rango de 65 a 85 F. La frecuencia en la alimentación declina considerablemente cuando el agua se encuentra por fuera de este rango. La pesca de lobina también disminuye durante períodos de frío extremo o temperaturas muy calientes del agua, lo cual esta probablemente relacionado al nivel de la actividad de alimentación.

La alimentación ocurre en cualquier momento del día o de la noche, pero parece ser más frecuente al amanecer, anochecer o durante días nublados. Parece que les gusta condiciones de poca luz, mucho más que días muy brillantes. Durante condiciones soleadas, la lobina se puede posicionar alrededor de cubiertas, estructuras o en las sombras asociadas con bancos, vegetación o muelles. La mayoría de peces que sirven de forraje para la lobina, tales como la mojarra o sardinas, desovan varias semanas o meses después que la lobina. Estas presas recién salidas proporcionaran a las lobinas jóvenes con una reserva abundante de alimento. Una vez que estos peces de forraje llegan a un tamaño en el que ya no pueden ser ingeridos por la lobina, pueden llegar a competir con la lobina joven por alimento. En este punto, se ha dicho, una sobre abundancia de peces de presa pueden ser en detrimento en lugar de beneficio para las lobinas jóvenes.


Los puntos importantes que hay que resaltar de lo anterior son los siguientes:

La lobina se alimenta principalmente usando la vista.
En condiciones de poca luz, la lobina se apoya en otras adaptaciones que sienten las vibraciones o el sonido.
El olfato y el gusto se usan probablemente menos para la alimentación que los otros sentidos.
La lobina es básicamente oportunista en su alimentación, consume lo que este más rápidamente disponible.
La alimentación de la lobina es provocada por hambre o por reflejo.
La lobina adulta no se alimenta continuamente. Una vez que una comida es ingerida, la lobina puede no comer de nuevo por horas o días, dependiendo del tamaño de la presa que fue tragada.
La lobina prefiere temperaturas en el rango de 65 a 85 F. La frecuencia en la alimentación declina considerablemente cuando la temperatura del agua se encuentra fuera del rango anterior.
La alimentación ocurre en cualquier momento durante el día o la noche, pero parece ser más frecuente al amanecer, atardecer o durante condiciones de cielo nublado.

Parece que conocemos muy poco sobre los hábitos y preferencias de la lobina. Pero, hasta que hablemos con alguna y hagamos las preguntas adecuadas, seguiremos tratando todo lo posible por capturarlas

 
 
 

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