La historia de esta lancha inicia en Mayo del 2004, cuando a Rogelio le comentan que esta en venta, ya que un Oftalmologo de la Ciudad requiere el espacio en la cochera de su casa. Muy a su pesar la vende a Pedro y a Toño, ya que Rogelio desea terminar de arreglar a Boumerang y no puede pasar por gastos adicionales con otra lancha.

Después de adquirirla la trasladamos a la quinta de Polo en Juárez, N. L., con los riesgos que implicaba, pues las llantas no se veían en buenas condiciones, le faltaba una polvera y la otra estaba suelta, además de tener un gran hoyo por la corrosión, solo le arreglamos el sistema eléctrico al remolque para efectuar el traslado y le colgamos las placas del remolque de la Boumerang.

A esta lancha le faltaba el motor, pues el que tenía estaba totalmente descompuesto y lo pensabamos regalar como chatarra.

Iniciamos las reparaciones, parchamos la polvera agujerada y le dimos acabado para sacar el molde y elaborar en fibra de vidrio la que nos faltaba del lado contrario, procedimos a bajar la lancha del remolque para cambiar los tablones de soporte en el remolque y ponerles alfombra nueva, engrasamos los baleros y pintamos el remolque.

Como no contaba con asientos, le diseñamos unos pedestales para colocar unos asientos que conseguimos y para la parte trasera le hicimos una banca con un respaldo que nos regaló Polo que ya no usaría en La Gaviota. Le dimos una pintadita a la cubierta con sobrantes de pintura que nos quedarón de la Boumerang, Toño se puso a pintar el remolque y le arreglamos el cableado eléctrico al mismo, ya que estaba muy dañado.

Así nos la pasamos hasta Octubre del 2004, Polo regaló el motor de La Gaviota, el cual recibió una manita de pintura, así la llevamos al taller de José "El Gato", a la presa Rodrigo Gómez a que le dieran una afinada al motor y le pusieran el sistema de dirección.

Una vez arreglado lo del motor y lo de la dirección, nos dedicamos a dar unas vueltas de prueba por la presa de La Boca para aprender su manejo y detectar fallas. Así la pasamos hasta Enero del 2005 cuando el motor empezó a fallar y se determino que ya no tenía compostura.

Le dimos una pintadita a la parte interna del casco y arreglamos el sistema eléctrico a la lancha, pues deseabamos luces por todos lados, le instalamos las luces de navegación. Tiempo después, Pedro le compro un motor de segunda mano a José "El Gato", lo anterior nos motivo a instalarle unos soportes para colocarle una lona que nos sirviera de techo en los días muy soleados del norte de México y para evitar resbalones le pusimos una alfombra.

 

Presione en la foto para mayor tamaño
   
 
   
 
   
 
   
 
   
   
Regresar a Proyectos.